miércoles, 28 de febrero de 2007

Alegoría del Purgatorio

Soy un ángel y nada en la tierra me es ajeno. Desde siglos que tengo los mismos años, desde siglos que soy imperecedero. Me lamento, pues no soy feliz. Soy un ángel de la guarda; me gané este título luego de morir: era un hombre rico y sabio. Tenía todo lo que podía poseer. Era feliz. Una preciosa mujer me amaba y un Palacio era mi hogar. Fui fiel a mi esposa y generoso con mis súbditos: un buen monarca, decían las multitudes. Muchos elogiaban la armonía de mi pueblo. A veces extraño eso, a mi amada sobre todo.

Cuando me convertí en lo que soy, la mirada de Sara, ingenua, sonriente, hermosa, se convirtió en mi martirio: la extrañaba más que nunca.

Mi amada es ahora uno de los ángeles Cupidos, una Semidiosa del Amor.

Sólo los mortales pueden enamorarse, eso no es para un Semidiós.

Los poetas de ese tiempo se inspiraban en nosotros para escribir sus poemas de amor. Los recitaban en los distintos pueblos, ganándose el aplauso de quienes los escuchaban.

En este momento la angustia me hace triza el corazón: ¿Cómo poder olvidar? ¿Cómo dejar de querer?...

Cuando fallecí se me dijo que comenzaba la eternidad...

En el acto cuando desposaba a Sara, el anciano dijo que era para siempre. Creo que no sabía lo que decía:
"Ni siquiera la muerte los separará."
Parece que esta frase se fue con el viento, quedando solamente el recuerdo de haberla escuchado.

Noemí era la mujer que todos elogiaban. Cuando hablo de todos de refiero sólo a los hombres. Algunos estaban enamoriscados de ella, otros peor aún enamorados. Era muy buena en su arte, mas el precio para muchos fue demasiado alto: ¡Cómo me arrepiento, Sara, cómo me arrepiento!...

Aquí donde el sol no se esconde para que aparezca la luna, sino que todo lo es a la vez, he estado purgando mi pecado, pero ¿hasta cuando?...

En momentos como estos me pregunto cómo se sentiará Sara y qué estará expiando. también quedo con la duda de qué sucederá cuando termine de pagar mis débitos... ¿Dónde me encontraré? ¿Será esto el cielo? Si no lo es ¿qué es?...

Parece que la pregunta no tiene respuesta, al menos por ahora. Tal vez, porque aún la sigo amando sobre todo...

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encanto muy bueno, me parecio leer a otro poeta k hace años conozco uno mas maduro mas completo... te felicito te kiere tu hermana y sobrina