domingo, 28 de noviembre de 2010

Querida Carlota mía

Querida Carlota mía:

¿Cómo me ha dolido el alma...?
Si, el alma como me ha dolido...
Cuando aquella mañana te busco
Y me doy cuenta no estás conmigo.

Te busco por los alrededores
Mas no te encuentro querida mía,
¿Será que tus otras 6 vidas
Ya no quieres conmigo vivirlas?
¿Será que tus otras 6 vidas
No soy digna de vivirlas contigo?

¡Ay Carlota mia! ¡Ay querida mía!
Al mirar tus fotos te pregunto:
¿Recuerdas por cuánto tiempo,
Disfrutamos de nuestra compañía?
¿Recuerdas por cuanto tiempo,
Sentí sólo a mi pertenecías?
Pero en octubre esto ha cambiado...
Y no he vuelto a vivir con tu compañía.
¿Será te aburrió te sintiese sólo mía?
¿Será que jamás lo sabré,
Querida Carlota mía?

Sin embargo, si un día deseas
Volver a vivir conmigo,
Sólo te pido lo pienses dos veces,
Pues mi corazón
Dejara de quererte,
Si vuelves a dejarme,
Querida Carlota mia...

viernes, 23 de noviembre de 2007

No me hagas sentir erré al dejar tu corazón a su lado



No quiero saber estás viviendo llenita de penas...

Si dejé a tu corazón con quien anhelaba tanto el tuyo...

Si me dijiste que ese anhelo era también anhelo tuyo...

No me digas en esta tarde que estás llenita de pena...

Si me decías que con él sería con quien jamás sentirías pena...

Por favor, no me hagas sentir erré en dejar tu corazón a su lado...

Pues ya no puedo dar vuelta una vida atrás... la mía...

Por más que quiera con mi corazón quitarte... tu pena...

Y vivir a tu lado lo que una vez te ofrecí con poesías.

miércoles, 10 de octubre de 2007

Amor de Poetas

Gasté mis manos frotándome el cerebro
y nunca apareciste
gasté mi esperanza y mi cuerpo
arrastrándome en calles
que ni siquiera conociste.

Es que el amor de un poeta nunca llega
es que el amor de un poeta no es materia tangente.
Es recuerdo, nostalgia, deseo, ilusión
es todo el tiempo, pero sin el presente.

El amor de un poeta es obsesivamente de-mente
es un teléfono conectado al alma que llama, llama y llama
pidiendo atención siempre.

Se nutre de dudas de amor el amor de un poeta
embriagándose de intrigas que al final las goza.
Y ocultándose a la vida
no verá nunca su alma gemela
que también es poeta.

Autor: Pedro E. Benítez
Libro: Poetas y Narradores Contemporáneos 2003. Tomo 1. Editorial Cuatro Vientos

jueves, 27 de septiembre de 2007

Alegoría del miedo

El frío le hacía tiritar el cuerpo,
Su garganta la tenía seca,
Por más que lo intentaba
No podía lanzar un grito,
El miedo lo carcomía.
Era un mundo sin sol,
Ni luna ni estrellas
Un inmenso desierto de oscuridad;
Sus pies auguraban mala ventura
Estaban a punto de desfallecer,
Pero tenía que seguir corriendo
Sin saber hasta cuando.
El sudor de su cuerpo
Brotaba helado,
Su corazón
Palpitaba con exageración,
Una lágrima quería consolarlo,
Mas el miedo a nacer era tanto
Que con más fuerzas corrió.
Los rumores de vivir le atormentaban,
Eran tantas las historias
Que conocía de la vida
Que estaba aterrado,
Sentía un miedo intenso,
Estaba demasiado asustado,
Padecía incluso escalofríos...
No lo sabía, pero ya nacería.
Pasaron casi nueve meses
Y pronto abandonará esa oscuridad,
De un momento a otro
Dejará el vientre de su madre
Y quizá no se dé cuenta,
Por lo tanto, el médico
Tendrá que darle un gran palmazo
Ocacionándole su primer susto,
El cual demostrará
Con un inmediato llanto.
Cuando crezca
La vida le será dura,
Temiendo incluso a dormir
Al pensar que tal vez no despertará,
Entonces, se percatará
Que ya no teme sólo a vivir
Sino, además, le da pavor morir.
Segundo a segundo sentirá miedo,
A veces lo olvidará,
Pero igual retornará
Ya que siempre está en vigilia
Y cada vez que pueda
Le ocasionará un nuevo susto
Como también lo ha hecho conmigo,
Como también lo hace contigo.