jueves, 27 de septiembre de 2007

Alegoría del miedo

El frío le hacía tiritar el cuerpo,
Su garganta la tenía seca,
Por más que lo intentaba
No podía lanzar un grito,
El miedo lo carcomía.
Era un mundo sin sol,
Ni luna ni estrellas
Un inmenso desierto de oscuridad;
Sus pies auguraban mala ventura
Estaban a punto de desfallecer,
Pero tenía que seguir corriendo
Sin saber hasta cuando.
El sudor de su cuerpo
Brotaba helado,
Su corazón
Palpitaba con exageración,
Una lágrima quería consolarlo,
Mas el miedo a nacer era tanto
Que con más fuerzas corrió.
Los rumores de vivir le atormentaban,
Eran tantas las historias
Que conocía de la vida
Que estaba aterrado,
Sentía un miedo intenso,
Estaba demasiado asustado,
Padecía incluso escalofríos...
No lo sabía, pero ya nacería.
Pasaron casi nueve meses
Y pronto abandonará esa oscuridad,
De un momento a otro
Dejará el vientre de su madre
Y quizá no se dé cuenta,
Por lo tanto, el médico
Tendrá que darle un gran palmazo
Ocacionándole su primer susto,
El cual demostrará
Con un inmediato llanto.
Cuando crezca
La vida le será dura,
Temiendo incluso a dormir
Al pensar que tal vez no despertará,
Entonces, se percatará
Que ya no teme sólo a vivir
Sino, además, le da pavor morir.
Segundo a segundo sentirá miedo,
A veces lo olvidará,
Pero igual retornará
Ya que siempre está en vigilia
Y cada vez que pueda
Le ocasionará un nuevo susto
Como también lo ha hecho conmigo,
Como también lo hace contigo.